29/11 -Nota Destacada
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Diseñar un producto digital no solo requiere de gran creatividad y de una idea clara acerca de lo que buscamos brindarles a los usuarios, sino que también implica conocer cuál es la manera más sencilla de utilizar nuestra app o programa. Por eso, los userflows son herramientas indispensables para conocer y evaluar todo el recorrido que deben realizar los usuarios dentro de nuestro producto para conseguir su objetivo.
El diseño de un producto digital requiere de diversas etapas y análisis que permitan la creación de una aplicación o programa que no solo sea útil para satisfacer las necesidades de los usuarios, sino que también sea de fácil utilización y accesible para todas las personas.
Por eso, un momento crucial en el proceso de diseño es el de conocer de qué manera van a utilizar el producto los usuarios, y cómo se puede simplificar al máximo esta interacción para que no haya problemas de usabilidad.
Es en este sentido que aparecen los userflows, o diagramas de usuarios, que son unos gráficos mediante los cuales se puede analizar todo el recorrido que realizan los usuarios al interactuar con nuestro producto digital, de principio a fin, para conseguir el objetivo deseado.
Lo que permite este análisis es simplificar este recorrido, para que los usuarios puedan acceder a un producto de fácil utilización, y, además, detectar en qué puntos se podrían generar problemas, de manera que se puedan resolver antes de que el programa o app se inserte en el mercado.
Cómo realizar un userflow
El userflow, o diagrama de usuario, es una herramienta utilizada en diseño para visualizar, de manera gráfica, de qué manera van a interactuar los usuarios con nuestro producto.
Así, no solo podremos ver cuántos pasos se requieren para completar una tarea, sino, también, encontrar aquellas áreas que podrían resultar conflictivas para los usuarios, de manera que podamos preverlas.
De esta manera, si nuestro producto fuera una app de venta de productos, por ejemplo, gracias al userflow podremos ver todos los pasos que tiene que hacer el usuario desde que inicia sesión hasta que finaliza la compra exitosamente.
Entonces, la manera más sencilla de hacer este análisis es mediante flowcharts, o diagramas de flujo, que son una representación gráfica de todos los pasos y decisiones que se deben tomar para completar un proceso.
De esta manera, para hacer un userflow lo que se debe hacer es:
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Determinar el recorrido que debe hacer el usuario para completar la tarea establecida, con la menor cantidad de pasos posible.
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Evaluar los posibles errores o fallos que pueden ocurrir al momento de llevar adelante la tarea.
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Establecer opciones para que el usuario pueda recuperarse, en caso de que ocurrieran esos errores o fallos.
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Analizar si el recorrido establecido es el más sencillo y con la menor cantidad de pasos y posibilidad de errores.
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Rediseñar, en caso de ser necesario.
Un ejemplo muy concreto con respecto a los errores y fallos que pueden ocurrir, y cuáles son las maneras más sencillas de recuperarse de ellos, es, por ejemplo, qué ocurre en el caso de que el usuario ingrese mal su contraseña.
Mediante el userflow, podemos evaluar cómo ese primer paso puede derivar en un error y de qué manera el usuario podrá subsanar de la manera más simple y con menor cantidad de pasos posibles.
Por lo tanto, el userflow es la herramienta que nos va a ayudar a que podamos crear una interfaz que sea fácil de usar y lo más intuitiva posible.
Por otro lado, si estamos realizando el userflow con un producto nuevo, este diagrama se lo podremos mostrar a los clientes para que vayan comprendiendo cómo podrán realizar las tareas los usuarios. Y, si se trata de un producto que ya existe en el mercado, nos permitirá optimizarlo.
Es por eso que, en el proceso de diseño, no nos debemos saltear este paso, debido a que será de gran utilidad a la hora de desarrollar un producto digital exitoso.