30/10 -Nota Destacada
En
Inversiones y Finanzas
En distintas ocasiones nos encontramos frente a una situación en la que debemos gastar un dinero que no teníamos previsto. Se rompe la heladera, se descompone el auto, o deja de funcionar el calefón y probablemente, por el tipo de vida que tenemos, debamos arreglarlos inmediatamente viendo, luego de donde sacamos el dinero para pagar el gasto extraordinario que no teníamos previsto.
Afortunadamente algunos cuentan con un fondo de emergencia para este tipo de situaciones, pero no todos los tienen. Hay quienes deben recurrir a un préstamo o utilizar su tarjeta de crédito para hacer frente al gasto no planeado.
Con respecto a quienes no cuentan con ese dinero extra al cual llamaremos fondo de emergencia, hay formas de aprender a conseguirlo.
Comenzar de a poco:
Aunque lo ideal es reunir una suma de dinero que ayude a solventar los gastos imprevistos, para comenzar solo será necesario juntar un poco de dinero a corto plazo.
En este sentido, este fondo permitirá afrontar pequeños gastos, pero que no estaban previstos en nuestra economía hogareña.
Con este fondo de ahorros se supone que podremos afrontar gastos como un vidrio roto, el taller del auto, o una multa por manejar mal. Entre los 1000 y 3000 pesos es una buena cifra por lo menos para comenzar.
De todos modos, a largo plazo las cifras serán diferentes y debe ser posible juntar un monto mayor de dinero. Lo cierto es que si uno se queda sin trabajo o tiene algún tipo de necesidad mayor e inevitable (como una cuenta médica) ese monto de dinero no será suficiente para afrontar esos escenarios.
Por lo tanto, lo ideal es tomar el ahorro como una conducta permanente a seguir. Tal vez suene demasiado, pero es cierto que si uno cuenta con ese dinero ante un inconveniente, probablemente el problema se atraviese con un grado menor de stress.
Tener un presupuesto hogareño o personal es una buena manera de comenzar ya que así sabremos efectivamente cuando dinero gastamos, y cuanto nos sobra. Sabiendo lo que ingresa y lo que sale, podremos planificar cuanto podríamos ahorrar. Es importante ser realistas. Si bien hay gastos que tenemos que podríamos evitar, hay otros que no pueden cambiarse como el dinero gastado en alimentación ,traslado al trabajo, los gastos de la casa, etc.
Ajustar el presupuesto
Si uno realmente necesita generar un fondo de dinero, debería poder ajustar su presupuesto y evitar gastos superficiales. Por ejemplo, en este caso suele servir realizar un listado de las necesidades que se tienen y que tipo de gastos pueden ser eliminados.
Eliminar las deudas:
En general no es compatible pagar las deudas y ahorrar dinero, por lo tanto primero se pagaran las deudas y luego se comenzará a ahorrar dinero, ya que cuanto más tiempo estemos endeudados mayor será el interés que debamos pagar.
Por otra parte, si el crédito proviene de una tarjeta de crédito, los intereses serán muy altos, pero además se generaran otros perjuicios tales como figurar en el veraz, incluso en ese sentido aumentan los intereses y se obtienen menores beneficios crediticios.
Salir del endeudamiento y evitar gastos innecesarios ayuda a maximizar el ahorro para el fondo de emergencia.
En general la gente no se da cuenta cuán importante es un fondo de emergencia, hasta que efectivamente precisa dinero extra.
Reunir el tiempo y el esfuerzo para juntar dinero para construir un fondo de emergencia es una manera simple de asegurar un poco de tranquilidad tanto para los seres queridos, como para sí mismo.